El orden de los factores no altera el producto

El orden de los factores no altera el producto - Viajando sin ropa de invierno
Uno de los momentos en los que deseo estar en Cuba; es el domingo de lavar, o bueno quizás sino fuese yo el que lavara, no creo sería necesario estar en la isla. Que pesado se me hace el tener que separar las ropas de color de las de blanco, la ropa interior de la de cama; y la ropa del diario de la de salir. A diferencia de la isla; aquí todo es más fácil, aunque la última vez que estuve en el cuarto de lavado fue algo complicado. Gracias a la ayuda de mis compañeros pude salir ileso de esa tarea. La tecnología también influye mucho y en esa oportunidad solo tuve que dividirlas en dos (ropas oscuras y blancas). Mis compañeros se encargaron de darle a los botones y la máquina hizo el resto.
Esta vez tenía ropa acumulada desde hacía ya tres semanas; un cuarto de lavado para mi solo y 8 máquinas dispuestas a hacerme quedar en ridículo. 

Aún tenía piezas blancas de la vez pasada que no pude lavar y nuevamente tendría que hacer dos grupos; pero Agos me enseñó una nueva inventiva del capitalismo; con este nuevo producto llamado toallitas anti transferencia de colores, se podía lavar todo junto, sin temor a que se me echara a perder alguna pieza. Bravo por el capitalismo!!!!!  Viva carrefour!!!!!

Todo marchaba según lo planeado; antes de comer, bajaría a poner las máquinas con mi ropa dentro, luego comería y 40 minutos después, ROPA LIMPIA……

Pero bueno, ya acostumbrado a que todo no es color de rosa,  llego al cuarto donde se encontraban las lavadoras. Abro la puerta, echo la ropa y las toallitas anti transferencias (con muchas dudas, porque no sabía como una servilleta podría lograr que no se me mancharan mis dos tristes piezas blancas; pero bueno, le dí un voto de confianza al capitalismo). Y ya con todo listo; abro la gaveta de plástico donde se depositan el detergente y el suavizante; y para mi sorpresa habían tres ranuras; recuerdo que mis amigos me decían que en la primera iba el detergente, pero no recuerdo si era en la primera de la izquierda o en la de la derecha, y el suavizante iba en……en una de las otras dos restantes

No había gente alguna, por todos aquellos alrededores a quien preguntarle y andaba además sin el teléfono porque lo había dejado cargando en la habitación y por tanto no podía ni preguntar en whatsapp; y tenía que echar a andar aquella cosa ¿Qué podría resultar en caso de que hubiese una equivocación?

1. ¿Qué se hubiese quedado la ropa sucia?
2. En caso de echar en el primero el suavizante ¿Primero se hubiese suavizado la ropa y luego lavado?
3. En caso de echar primero el detergente ¿Primero se hubiese lavado y luego sauvizado? ¿O no?

Bueno, de todas las opciones opté por la tercera que era más sensata para mí; y decidido a proceder, vierto en el primero de la izquierda mi detergente, en el segundo mi suavizante; y por si las dudas en este último un poco de detergente también. Enciendo mi lavadora, doy en start y en cuanto veo caer el agua y que la máquina comienza con sus movimientos; me vienen a la mente las palabras de un amiga mía cuando le explicaba a alguien «El primero de la derecha es para enjuagar, en el segundo pones el detergente y en el tercero; suavizante». No sabía que hacer.

Ya la máquina había puesto en pantalla puerta segura, comenzando tiempo de lavado; no me quedaba de otra que esperar el resultado. Me fui a comer y para corroborar; hice algunas averiguaciones sobre el procedimiento, al que todos afirmaron que era tal y como decía mi amiga.  

A penas disfruté la comida, pensando en el resultado final. Para cuando hizo el tiempo de lavado ya estaba en el cuarto, esperando a que todo pasara y pues nada; si alguna vez le sucede lo mismo por despiste o por desconocimiento; no se alarme…… tanto en la matemática como en la vida real se dará cuenta que el orden de los factores no altera el producto.

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