Cosas que nos pasan a los cubanos

Cosas que nos pasan a los cubanos - Viajando sin ropa de invierno

Viendo a mis compañeros, Ray (mi compañero de  habitación provisional) y a Agostina (la argentina), «hablar» o  «filosofar»  por así decirlo acerca de esta experiencia y de las cosas  por venir. A partir de mis vivencias acá; pienso un poco en las cosas que nos pasan a nosotros los cubanos cuando estamos en el exterior.

 

Chocar con el mundo es muy fuerte. ¿Saben? Es algo complicado pero a la  vez muy bueno. Es una experiencia que deberíamos vivir todos. Quizás así valoremos un poco más lo que tenemos. Que no sea mucho; bueno, has algo para te sea suficiente. Que no es bueno; trata de mejorarlo. Pero  no te quedes de brazos cruzados. Sino mírense en mi espejo.

 

No es que sea el mejor EJEMPLO de todos, pero estoy conforme y agradecido con la vida que he tenido. También en su inmensa mayoría es el camino que yo mismo me he trazado.

 

¿Cuánto tiempo para lograrlo? Eso es parte de la perseverancia y del camino que nos tracemos nosotros mismo.

 

Sé que llevo muy poco tiempo acá, pero ha sido suficiente, después de 28 años de vivir en la burbuja en la que vivimos para ver como funcionan las cosas «a fuera». Que quizás siempre tuve un amigo,  familia o alguien que me hacía el cuento, pero basta vivirlo para sentirlo en cuerpo y alma.

Por ejemplo, casi todos mis compañeros a pesar de tener una corta edad, de hecho excepto Ray que es el mayor de todos (30 años); Agostina y yo que tenemos 28, el resto no llega a los 25 años; y aún  así, casi ninguno vive con sus papás, por ende tienen que pagarse sus estudios y todo lo relacionado a su economía; pero llegado el caso que dependieran económicamente de sus padres, tienen en su interior el bichito consumista; ese que te dice las opciones más baratas, que comprar, que no, cuál es el mejor momento para hacerlo.

Que en Cuba también puedes hacer algo parecido, aunque generalmente el salario solo alcanza para comer y pagar algunas necesidades básicas. Es triste, pero cierto. Tampoco quiero hacerle una disertación de la situación económica en Cuba, al menos no en esta entrada. En fin, como diríamos allá en mi país «Nuestro vino es amargo, pero es nuestro vino».
Volviendo al tema de mis compañeros les decía; que ellos saben como manejar la situación  porque nacieron y han venido creciendo en una sociedad consumista donde por obligación tienen que sobrevivir al consumismo.
En Cuba también hay consumismo, por ejemplo hay personas que andan a diario con su mismo zapatos, con su mismo pantalón, con su mismo pullover de hace  años; y no pasa nada, somos felices.

Pero mis compañeros que son estudiantes que al igual que yo, tendrán en algún momento dado que buscar trabajo, para suplir algunas de sus necesidades básicas. La  diferencia entre ellos y yo; es que soy un cubano desconectado del mundo, que se vino a España a estudiar, y por elección propia me toca sobrevivir como el resto de la gente.

Otra de las desventajas que me ha tocado vivir, es que uno de los servicios más rápido de envío postal del mundo le pertenece a los EEUU y producto a  las «buenas relaciones, que mejoran cada día más, dicho sea de paso» entre este y Cuba, pues no puedo gozar de ese servicio; y gracias a mi compañero de habitación pude resolver este problemita, sino no se donde estuviese en estos momentos.

Con respecto a los planes económico, de salud o seguro al no saber ni que significan cada uno de ellos, salvo por el nombre claro; desconocemos totalmente que tan bueno pueden resultar estos para la sociedad, hasta que viene alguien de fuera y nos lo explica. Entonces salimos de la ignorancia en la que vivíamos y somos una persona normal a las otras. Es más sino tienes  una cuenta bancaria, tienes solo la mitad de tu vida resuelta. Y hasta que no resuelvas ese problemita no encontrarás a tu otra mitad.

 

Nos resulta difícil, no extrañarnos cuando chocamos con algo que quizás sabíamos que existía, pero que aún así desconocemos sus benificios. Luego llega un guía en temas de compra y tal, y te lo hace entender. Por ejemplo vas a comprar a un supermercado. Y ves unas ofertas en carrefur (4 unidades x el precio de 1 y media). Entonces al saber que eres estudiante, solo compras 2 unidades jugando con tus posibilidades. Entonces no caes en la cuenta que cuando se te acabe esas 2 vendrás por otras y así sucesivamente.

Luego tu ignorancia de una persona no consumista no te hace ver; que la solución está en adquirir una tarjeta carrefur, que de hecho es gratis, y entonces en vez de optar por las 2 unidades entonces agarras las 4 y te saldrían 2 a mitad de precio. Claro esto no sólo le pasa a los cubanos, le ocurre a mucha gente. Pero al encontrarnos en esa caldera, pues ya me toca hablar del tema.

Y esto último no sé si a todos los cubanos les pase, pero a  mí particularmente me sucede; y es que me resulta tan difícil aceptar que tanto mi lengua materna como los idiomas que domino son más fáciles que el chino y todos sus derivados, el alemán, el ruso y el catalán…… Así soy  de cabeza dura.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.