Babalú Ayé

Babalú Ayé - Viajando sin ropa de invierno
Muchos devotos de la religión yoruba lo conocen como Babalú Ayé. En la religión católica se sincretiza con San Lázaro, otros lo nombran y le rinden culto como el viejo Lázaro.
Representa las afecciones de la piel, las enfermedades contagiosas, especialmente las venéreas y las epidemias en los seres humanos. Tiene el aspecto de un invalido, minado por un mal deformante, de piernas retorcidas y espinazo doblado.
Orisha mayor y santo muy venerado. En realidad Babalú Ayé es un título que significa «padre del mundo».
Pero sin lugar a dudas, si le pides con fé, no importa como lo llames o donde estes, ponle siempre una vela y agradece por todas las cosas buenas que ha traído a tu vida.
Alguien me dijo una vez que era hijo de la Virgen de la Caridad del  Cobre y mi viejito San Lázaro, que les estuviera siempre agradecido por todas las cosas buenas y malas que me sucedieran en la vida; todo sucede por un motivo, ya sea bueno o malo; cada uno te aporta algo para tu vida.
Por eso antes de irme a clases le prendí su vela por ser su día;  y si es cierto que me pateé medio Salamanca buscando una vela; joder ¿La gente en España no saben lo que es alumbrarse con velas y mechones? ¿Sabrán lo que es la brujería?, en todo caso le puse la mejor vela que encontré, una vela decente, de esas que duran dos días encendidas; tal y como se lo prometí un día.
 
En Cuba mucha gente va a su iglesia, le pone flores, vela y le pide por sus familiares y amigos. Hay quienes van allí a cumplir sus promesas, se pasan días de camino; descalzos o arrodillados pero llegan.
A las doce de la noche del 16 de diciembre, la gente hace silencio ante el advenimiento del Día de San Lázaro. A esa hora se produce la misa más importante de la jornada y el resto del tiempo, los párrocos se mantienen atendiendo a los penitentes, tratando de aliviar su dolor corporal y espiritual.
Cada año la peregrinación supera los 15.000 creyentes, lo que ocasiona el cierre oficial al tráfico automotor de las carreteras de acceso a el Rincón; las rutas de guaguas locales requieren de refuerzos especiales para evacuar a los pasajeros y ocurren embotellamientos en las amplias avenidas que conducen a la zona.
No sólo el que está en la isla celebra este día, tengo amigos que están fuera de Cuba  y me escribieron para recordarme que hoy era su día.

Así es la vida del creyente; siempre confiando y con mucha fé en lo suyo.

 

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